miércoles, 22 de octubre de 2008

Eduardo Terán, el artífice



Eduardo Isaac Terán murió ayer
con esa expresión de curiosidad y de asombro
que se le dibujaba siempre en la cara
cuando un nuevo panorama
se ofrecía a su discernimiento.

Niño salvaje
adolescente de orfanato
joven músico
hombre de bondad heroica.

Infatigable
en la persecución de la risa
(si se pudieran medir las carcajadas
con alguna medida
las que él ha producido
tendrían cifras astronómicas)

El artífice ha partido
pero se ha encargado de dejarnos
enormes provisiones
de su energía legendaria
y esa leyenda, que ha sido su vida
la llevamos desde hoy como bálsamo
y como precioso mapa de viaje.

Soy su hijo, y mi herencia
es secreta e invaluable:
sólo puedo decir
que el legado de Eduardo
tiene proporciones
de tesoro mítico.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Querido amigo
Parece que al final solo nos queda el recuerdo o distintas dimensiones donde siguen sucediendo aquellos momentos. Adios a tu viejo, siempre presente para los elegidos.

diego dijo...

Querido Teran,
Quiero mandarte un fuete abrazo, y que sepas que mas allá de todo los recuerdos viven en uno.
Junto a vos, para todo.

juanmaib dijo...

Ale, mi mas fuerte abrazo para tí..
mis pensamientos están junto a tí y junto a él.

juanmaib dijo...

Otro breve comentario: desde que leí tu dedicatoria a él(en el disco Devorador de Corazones), traté de imaginar como habrá sido su caracter formador creativo hacia tí...

Candela Krup dijo...

me quedo haciendo eco eso de "soy su hijo"

nunca escuche a alguien decir algo asi en una situacion como esta. todos se concentran en la muerte y en lo pasmoso de la situacion, en la que apenas si entra la tristeza. a lo sumo se sucede una serie de diapositivas.
descubro que es muy positivo pensar en el vinculo, por salir de la burbuja pasmosa, por recordar todo lo que ese vinculo genero y porque eso abarca pasado preente y futuro, y eso supera la muerte, la deja perdida en el tiempo

sin tener remate ni conclusion sol-do, me callo