sábado, 21 de abril de 2007

DEL CORRAL, GONZALEZ, CERATI y yo



Mi primera aventura con Gustavo Cerati
consistió en componer los cuartetos de cuerda
del disco ¨Sueño Stereo¨, de Soda Stereo.

En esa época yo todavía vivía un poco
en el mundo musical de mi padre
-en el ambiente de las orquestas
yo era "el hijo de Terán"-
así que los instrumentistas que necesité
para grabar Sueño Stereo
los seleccioné basado
en comentarios de él.

Recuerdo que grabamos en Moebio
y a mí no me gustaba nada
como sonaba el cuarteto...
me parecían todos
completamente caretas y pretenciosos
con cero rock (ese día aprendí la lección:
si querés grabar rock, buscá músicos
con pulsión rockera
aunque toquen el fagot)

Sólo gracias a la pericia
y al sano espíritu de experimentación de Gustavo
la sesión salió adelante...

Cuando el disco volvió de la mezcla
me costó mucho digerirlo
porque había quedado
un poco traumado en la sesión
pero poco a poco, y gracias a las mezclas
me empezó a gustar...

...

Cuando la banda realizó el Ultimo Concierto,
fui parte del combo y toqué, en esos conciertos,
la viola da braccio, el saxo tenor,
unas guitarras y percusiones.

Esa gira fue muuuuuy divertida,
con Axel, Tweety, Analía, los Soda, Bergallo, Taverna...
En fin, grandes hombres y mujeres
que han hecho el rock n roll!!!

Tiempo después, escribí el arreglo sinfónico
para Verbo Carne, del disco Bocanada,
y nos fuimos con Gustavo a grabarlo a Abbey Road,
con la Filarmónica de Londres.

La sesión comenzaba a las 9 de la mañana.
Por supuesto, no pude dormir la noche anterior.

Cuando los músicos empezaron a tocar
se nos hizo un nudo en la garganta.
La emoción fue tan intensa
que se nos hizo vicio.

Así que, años después, escribí y grabamos
los 11 Episodios Sinfónicos en Buenos Aires
y con una orquesta de amigos
de la que se desprende la actual Hypnofón.

Luego hubo que llevar el espectáculo
por toda Latinoamérica,
así que yo iba cinco días antes a cada ciudad,
me presentaban a la orquesta,
yo la preparaba hasta que llegaba Gustavo,
y así...

Esto lo hicimos en Venezuela, México,
Chile, y también en Mendoza, y luego en el Colón.

2 comentarios:

Alina dijo...

qué mancuerna tan más deliciosa, de verdad.
Me gusta como cuentas tus anécdotas, se nota que de verdad amas lo que haces...
Me imagino que trabajar con Gustavo ha de ser gratificante...
para nosotros los escuchas es un placer poder sumergirnos en su mundo.
algo que me gustó del DVD de 11 episodios es que tu actitud fue de aprender, en cada una de las ciudades, un reto enorme, ojalá que hubieran hablado un poco más de eso, además de la tranquilidad, humildad y apertura que debieron de tener para que todo saliera bien.
Yo hasta hace poco escucho a Cerati, hasta hace 5 años no me interesaba mucho la música rock o llamada ahora "alternativa" (odio esa palabra, tan desgastada que está la pobre) Estudié ópera y como que me clavé en eso. Pero cuando escuché a Gustavo con el Siempre es Hoy, me maravilló. tuve la oportunidad de conocerlo en una estación mexicana llamada Radioactivo, a la que acudía, y desde ahí dije, esto es lo que hace que valga la pena vivir de y para la música, desafiar sus etiquetas y ser uno mismo.

Alecksya dijo...

Lo mejor de lo mejor, estaba escribiendo algo al respecto y me tope con tu blog, que descubrimiento...