sábado, 21 de abril de 2007

SERRAT y yo



María, mi mujer, proviene de un linaje familiar de letristas
y todos en su familia son
incondicionales fans de Joan Manuel Serrat.

Por eso, cuando un día apareció
un mensaje de Serrat en mi contestador,
María estaba fuera de sí, entusiasmadísima.

-Vos sabés realmente quién es Serrat?, me preguntó.

Yo, sinceramente, conocía, sí, los hits
como Mediterráneo o Penélope,
pero nunca había hecho
una audición detallada de la obra del catalán.

Bastó una conversación telefónica (en conferencia!)
entre Serrat, Miralles y yo para que
también cayera rendido al encanto de esos caballeros.

Así que, finalmente, me dispuse a viajar al Masnou,
pequeño pueblito de Cataluña,
donde se realizarían los ensayos para la gira.

La banda, liderada por el gran Miralles,
era un quinteto y los instrumentistas,
de enorme nivel interpretativo.

Cuando, un mes después, en la Universidad de Salamanca,
nos dispusimos a estrenar, yo estaba casi en panic attack.

Todas mis partes eran difíciles, muy expuestas
y tenía que saltar del clarinete a la viola y de la viola al saxo tenor.





Doscientos días después habíamos completado
los 130 (!) shows de la gira que nos llevó
por todo el mundo hispanoparlante.

La experiencia que me ha dejado tocar
junto a músicos del calibre de Ricard Miralles
es para mí, invaluable; y todavía lo es más
el inmenso cariño y la paciencia
que me ha regalado este incomparable maestro.



Miralles es dueño de una inteligencia
aguda hasta el asombro y un sentido del humor
de una violencia con la que me identifico mucho.

Así que, en el interminable rodar por España
y el mundo hispano, se ha ganado un puesto
en el Olimpo de mis Avatares de la Risa,
ergo, Gratitud Eterna!

1 comentario:

Candela Krup dijo...

una palabra:


torniquete


no, esa no.
esta: wow!