miércoles, 9 de mayo de 2007

LAS ROSAS DEL HAMPA



Así se llamaba la pequeña orquesta del Morocco,
célebre antro de los 90s.

Divina Gloria era la cantante, y la banda
contaba con músicos de la talla de Martín Iannacone,
Sebastián Schachtel, Axel Krygier
y Pablo Vázquez (además de mí).

El Morocco era el centro de la noche freak.
Cada evento reunía la más extraña de las compañías,
y había veladas en las que uno se preguntaba
si todo aquello estaba sucediendo o se trataba,
simplemente, de una ensoñación surreal.
(Vieron Pánico y Locura en las Vegas?)

Tocamos casi un año allí.

Cierta vez, al Morocco se le ocurrió fundar
una editorial de poesía, y la dueña le dijo a Divina
que tocáramos en la primera vernissage de libros.

Divina, rocker como es, estuvo en desacuerdo
porque le parecía algo demasiado formal,
pero finalmente fue convencida,
en contra de su voluntad.

...

El show de los libros reunió
a cierta intelectualidad de traje,
y a dueños de editorial
más bien serios y circunspectos.

Divina entró con el rimmel corriendo
por sus mejillas, y llorando dijo al micrófono:

-No quiero estar acá, ustedes me hacen doler el estómago.

Luego hizo todo el show acostada en el suelo,
llorando y de espaldas al público.

Esa noche nos echaron a todos.
Fue muy divertido.





1 comentario:

chemes dijo...

Que maravilla!!!